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Nuestros sacos cubrepiés de piel de cordero para silla de ruedas son de tamaño adulto y se adaptan a todas las sillas de ruedas. Se pueden fijar fácilmente a una silla de ruedas, te mantienen caliente y apenas limitan la libertad de movimiento de la parte superior del cuerpo del usuario.
Características de nuestro saco cubrepiés de piel de cordero para silla de ruedas
Práctico saco cubrepiés para silla de ruedas
La parte delantera de este saco cubrepiés para silla de ruedas se puede quitar por completo, lo que le permite utilizar el saco cubrepiés como cojín para silla de ruedas en verano.
Este saco cubrepiés de piel de cordero se puede fijar a una silla de ruedas mediante ranuras para el cinturón y correas. Además, su revestimiento antideslizante en el asiento y los pies ayuda a mantenerlo en su sitio. Las bandas reflectantes proporcionan mayor visibilidad y seguridad.
Tallas
Encuentra las medidas de nuestro saco cubrepiés de piel de cordero para silla de ruedas a continuación. La talla SMALL también se puede utilizar para niños.
Pide tu saco cubrepiés para silla de ruedas online Número de producto: 5108101
Consejos de cuidado
En general: ¡no lavar con demasiada frecuencia! La piel de cordero es autolimpiante, repele la suciedad y es fácil de cuidar.
Cuidado general: El cepillado y la ventilación regulares ayudan a mantener la piel de cordero suave y esponjosa. Incluso en caso de manchas leves, recomendamos cepillar la piel a fondo. La zona afectada puede humedecerse ligeramente de antemano. En general, recomendamos ventilar los productos de piel con regularidad; lo mejor es hacerlo en la niebla o incluso en la nieve durante varias horas. La piel puede humedecerse, pero el cuero no debe mojarse.
Lavado: Lavar a máquina lo menos posible. Para la limpieza, recomendamos lavar a mano o utilizar el programa de lana/lavado a mano de la lavadora en frío o a un máximo de 30 grados con un máximo de 600 revoluciones. Como detergente, recomendamos exclusivamente nuestro champú especial para piel de cordero.
Secado: Secar la piel de cordero en posición horizontal en un lugar ventilado. Estirar la piel de cordero para darle forma mientras aún está húmeda. Amasar la piel varias veces para que el cuero se mantenga flexible. Cepillarla a menudo con un cepillo para piel. No secar al sol directo ni cerca de fuentes de calor artificiales (por ejemplo, un radiador). ¡No secar en secadora!